A simple vista, dos cajas de cartón pueden parecer prácticamente iguales. Sin embargo, basta con observar el canto del material para descubrir una de las claves de su comportamiento: las ondas del cartón ondulado.
Esas pequeñas ondulaciones que encontramos entre las capas de papel no están ahí por casualidad. Su altura, número y combinación influyen directamente en características como la resistencia, la rigidez, la capacidad de apilamiento o el acabado del embalaje.
Por eso, cuando hablamos de canal E, B, C o BC, estamos definiendo parte de su estructura y, con ello, su comportamiento frente a las necesidades de cada producto.
El cartón ondulado combina papeles planos con uno o varios papeles ondulados en su interior. Esta estructura permite conseguir un material ligero y, al mismo tiempo, resistente.
La onda crea una separación entre las capas exteriores y aporta propiedades importantes para un embalaje industrial: ayuda a absorber impactos, proporciona rigidez y contribuye a soportar los esfuerzos que se producen durante la manipulación, el almacenamiento y el transporte.
Pero no todas las ondas son iguales. Según el tipo de canal utilizado podemos obtener embalajes con características diferentes. Algunos permiten fabricar cajas más compactas y con una buena superficie para impresión, mientras que otros aportan mayor espesor y capacidad de protección.
El canal E es uno de los más finos. Su reducido espesor permite conseguir embalajes compactos, con una superficie especialmente adecuada cuando se busca un buen acabado exterior o una impresión definida. Puede utilizarse en productos que no requieren estructuras especialmente gruesas.
El canal B ofrece un equilibrio interesante entre resistencia, rigidez y aprovechamiento del espacio. Es una solución muy habitual para fabricar diferentes tipos de cajas y embalajes.
El canal C presenta una onda de mayor altura que el B, proporcionando más espesor y buenas propiedades de amortiguación y resistencia. Esto puede hacerlo adecuado para aplicaciones donde el producto requiere una protección superior.
También podemos combinar diferentes ondas. Es el caso del canal BC, un cartón de doble canal que incorpora dos capas onduladas y ofrece una estructura más robusta. Es habitual recurrir a este tipo de soluciones cuando trabajamos con productos pesados, piezas industriales, grandes formatos o situaciones en las que el embalaje estará sometido a mayores exigencias durante su almacenamiento y transporte.
Existen otros tipos y combinaciones de canales, pero la elección siempre debe partir de una misma pregunta: ¿qué necesita proteger esa caja?
Elegir un cartón más grueso o utilizar más capas no significa automáticamente estar eligiendo el mejor embalaje. Una caja sobredimensionada puede suponer utilizar más material del necesario, mientras que una estructura insuficiente puede provocar deformaciones o problemas durante el transporte.
Por eso, para determinar la solución adecuada hay que valorar factores como el peso y las dimensiones del producto, su fragilidad, la forma de almacenamiento, la altura de apilamiento, las condiciones ambientales o el recorrido logístico que realizará.
En Cartonajes Antón estudiamos estas variables para fabricar embalajes de cartón ondulado a medida, seleccionando el formato y las características del material según las necesidades de cada aplicación.
Porque cuando hablamos de embalaje industrial, no se trata de utilizar el cartón más grueso, sino el cartón adecuado.
Una pequeña diferencia en esas ondas que vemos al cortar una caja puede cambiar considerablemente su comportamiento. Y detrás de su elección hay mucho más diseño y conocimiento técnico de lo que parece a simple vista.